24 nov. 2010

1.

Una mirilla es un agujerito muy pequeñito por el que la gente mira cuando oye que se abre la puerta del ascensor. Se levantan y van y miran, y abren las orejas para escuchar lo que comentan esos individuos. Si son los vecinos, se realiza el seguimiento habitual –¿Bolsas? ¿Ropa nueva? ¿Dientes más blancos?–, si no lo son, es más emocionante, porque existe la posibilidad de aventurarse a averiguar de dónde vienen, a dónde van y cuánto tiempo van a quedarse. De momento, no sé qué pasaría si las puertas no tuvieran mirilla, pero estoy segura de que si tuvieran dos, sería una locura. Mi padre diría que una mirilla es una niña pequeñita que mira.

3 comentarios:

  1. ¿?¿?¿?
    jajajajaja
    estás to loca

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  2. una entrada fascinante...

    ay si las mirillas hablasen...dirían de todo!

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  3. Mi padre también diría lo mismo. Y estoy segura que razón no le falta. Un beso

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